EL JUEGO DE LOS BOTONES

   Este juego se hacía con los botones en el suelo.


   Se salía desde un punto de partida marcado en el suelo. Se empujaba el botón con la uña del dedo gordo y se lanzaba lo más lejos posible para que el siguiente no te cogiera, haciendo una especie de carrera de botones. Quien llegara primero a la meta establecida ganaba.

 

   Había otra modalidad que era según el número de agujeros que tenía el botón , el primer jugador tiraba y dejaba su botón donde caía luego tiraba el segundo jugador y si le daba (chocaba) a tu botón con el suyo tenias que darle un botón con el mismo número de agujeros, y así hasta llegar a la meta. Si conseguías llegar y no te había dado ningún compañero con el suyo, volvías a jugar de nuevo.


   El juego no tenia fin te podías retirar  bien porque perdías todos tus botones o por simple cansancio.

   

CLASIFICACION DE LOS BOTONES

NORMALES
Estos eran los más corrientes, de dos o cuatro agujeros (abujeros decíamos aquí)


DE NACAR
Eran botones que por su color blanco parecido al nácar, se les llamaban así. A estos le dábamos un valor doble que a sus semejantes de hueso o plástico, que ya se veían algunos por aquellas fechas.


CHAQUETOS
Los botones de los chaquetones o de los abrigos. Eran más grandes que los normales y también eran de dos o cuatro agujeros
Los chaquetos por su tamaño, se les daba el valor de dos de nácar o de cuatro de los normales.

 

MACANAS
Eran botones que tenían forma de media esfera metálica en la parte superior y casi planos por abajo. Se utilizaba en las prendas militares y eran más difíciles de conseguir. A estos botones cada dueño le daba el valor que quería ya que se consideraban pizas casi exclusivas y nadie se atrevía a darle otro valor que el otorgado por su dueño, ya que este casi nunca bajaba del valor que le otorgaba. Según brillaba el metal podía ser más o menos alto este valor, pero siempre más que todos los demás.

 

 

 

NÁCAR CHAQUETOS MACANAS
 

 

CURIOSIDADES

        Con los botones llamados chaquetos de dos agujeros, (con los de cuatro utilizabamos dos opuestos), hacíamos un silbato. Para ello se introducía una cuerda por cada uno de los agujeros y se anudaba en la punta. Una vez cerrada la cuerda, haciendo una especie de circunferencia con el botón en el centro, la cuerda se enrollaba metiendo un dedo de cada mano por cada extremo y haciendo girar las manos hasta trenzarla, luego al tirar de los extremos con fuerza abriendo los brazos esta se desliaba, es decir una parte en un dedo de una mano y la otra en el otro dedo de la otra mano. Cuando por el efecto de liar y desliar la trenza el aire que pasaba por medio de los agujeros del botón y silbaba, con más intensidad, cuanto más intensa era la liada y desliada de la cuerda.